Cuevas prehistóricas. Burbujas de tiempo bajo nuestros pies

20 de Agosto de 2019


Cuevas prehistóricas. Burbujas de tiempo bajo nuestros pies

 

El clima del planeta tierra cambió, cambia y lo seguirá haciendo. Durante los últimos 5 millones de años, el clima del planeta Tierra se caracterizó por pivotear entre eras glaciales o inviernos planetarios y eras interglaciales o veranos planetarios.  En este contexto cambiante, algunos grupos de animales como los xenartros y roedores encontraron estabilidad viviendo bajo tierra. 
Los xenartros son un grupo muy particular de mamíferos que actualmente se encuentran representados por mulitas y peludos, osos hormigueros y los perezosos arborícolas. Sin embargo, hace más de 8.000 años atrás existieron armadillos y perezosos terrestres gigantes muchos de ellos fieles componentes de la megafauna (animales que superaban los 1000 kg de masa corporal). Lo más espectacular es que algunos de estos gigantes elaboraban cuevas, madrigueras, que describimos como verdaderas ciudades subterráneas. 
La región pampeana, y en particular el sudeste de la provincia de Buenos Aires, guarda un excelente registro de estas enormes trazas fósiles, que llamamos paleocuevas. Hay paleocuevas que poseen cerca de 1 metro de diámetro, atribuidas a perezosos terrestres, armadillos gigantes como los Pampateridos y gliptodontes como el Neosclerocalyptus. Otras paleocuevas llegan a los 2 metros de diámetro y sus constructores serían exclusivamente perezosos terrestres gigantes como el Glossoterio, Scelidoterio y Scelidodon. La  gran diversidad de formas fosoriales de gran tamaño habrían transformado el subsuelo de la provincia de Buenos Aires en un verdadero queso gruyere.  

Las cuevas de estos arquitectos ambientales cobijaron a otras especies de animales que podían reutilizar o hasta competir por estas habitaciones abandonadas. Así lo demuestran los registros hallados en Mar del Plata, de tigres diente de sable y oso de las pampas en el interior de estas cuevas prehistóricas. 
En la mayoría de los casos, las paleocuevas se encuentran rellenas de sedimentos y las llamamos crotovinas. Es infrecuente encontrarlas parcial o totalmente vacías, sin embargo, la suerte toco la puerta y gracias al hallazgo de Manuel Espinoza en la localidad de Batán, el equipo de paleontología y entomología del Museo Scaglia pudo acceder a esta burbuja de tiempo que se mantuvo abierta hasta nuestros días. 
 La paleocueva hallada en Batán, localidad a 5 km. de Mar del Plata, tiene un diámetro aproximado de 1 metro y una extensión de 6 metros. El túnel esta ubicado a 2 metros de profundidad y en sus paredes laterales guarda marcas de las garras de su constructor y otras trazas fósiles asociadas a la actividad de insectos. La paleocueva dataría de la última era de hielo hace 18.000 años atrás. 
 Qué llevó a estos organismos a invertir tanto tiempo y energía en la construcción de estas mega-estructuras subterráneas, es uno de las principales interrogantes que guarda el estudio de estas gigantescas trazas fósiles consideradas las más grandes registradas en la historia del planeta tierra, únicas de Sudamérica.

Taglioretti Matías Luciano
Paleontologo egresado de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de La Plata. Se desempeña como encargado del Laboratorio de Paleontologia del Museo Municipal de Ciencias Naturales de Mar del Plata "Lorenzo Scaglia". Su linea de investigación se enfoca en Bioestratigrafia y Tafonomía.