En el Día Mundial del Agua: hablemos sobre su uso y su valor

23 de Marzo de 2018


En el Día Mundial del Agua: hablemos sobre su uso y su valor

Hablemos del agua…

El 28 de julio de 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente los derechos humanos al agua y al saneamiento reafirmando que son esenciales para la realización de todos los demás derechos del hombre.

El 22 de marzo conmemoramos el Día Mundial del Agua desde el año 1993. Este día nos invita a deliberar y tomar conciencia sobre el uso y la disponibilidad de este recurso necesario para la vida y a encontrar soluciones a su inequitativa distribución. Este año el lema es “Naturaleza al servicio del agua”, te invitamos a reflexionar.

Alguna vez te preguntaste ¿Qué valor tiene para vos abrir la canilla y que salga agua de buena calidad? ¿Es adecuado que se le den diferentes usos al agua que sale de la canilla? ¿Necesitamos la misma calidad para lavar el auto, regar, la descarga del inodoro, lavar nuestras verduras, beber y cocinar? ¿Podríamos reutilizarla antes de descartarla? ¿Sabes cuánta agua dulce disponible hay en el mundo? ¿Y cuánta agua tenés disponible por haber nacido en América del Sur? ¿Te preguntaste cuántos habitantes hay en el mundo? ¿Te imaginas como sería si para tener un vaso de agua tuvieras que caminar más de 30 min, o varios kilómetros? ¿Conocés la calidad de agua que llega a tu casa? ¿Sabías que es un derecho tener acceso a agua segura? La calidad del agua que bebés, no es sólo responsabilidad del servicio sanitario local… ¿Hacés la higienización del tanque de agua cada 6 meses? ¿Cómo almacenás el agua que tomás? ¿Reutilizás botellas para conservarla? ¿Sabés qué tipo de plástico es más saludable para ese fin? ¿Y el vidrio?...

El agua es un recurso abundante, pero sólo el 0,025% del agua del planeta se encuentra disponible para su uso. Es un recurso agotable, vital y esencial para el desarrollo de la vida. De los 7.600 millones de habitantes que hay en el planeta 2.600 millones de personas no tienen acceso a servicios básicos de saneamiento (OMS, 2018), 34% de la población mundial!

Aproximadamente 1,5 millones de niños menores de cinco años mueren cada año como resultado de enfermedades relacionadas con la falta de acceso al agua y al saneamiento (OMS, 2018). En este contexto, en las últimas décadas, se ha tomado conciencia pública de la escasez de este recurso y surge una preocupación ante el riesgo de una disminución global de las fuentes de agua dulce accesibles.

Las reservas de agua están mermando, a causa de varios factores: la deforestación, la expansión de las ciudades y la extracción excesiva del recurso debido al crecimiento de la población y a la demanda industrial y agrícola. Sumado a esto, la calidad del agua disponible se ve afectada por la falta de tratamiento de aguas residuales, la contaminación por usos industrial, energético y minero, la aplicación excesiva de plaguicidas y fertilizantes. Esta situación está superando la capacidad de auto-recuperación de los ecosistemas del planeta, dificultando sus funciones esenciales, entre ellas la depuración natural del agua (PNUMA, 2010). En el último siglo el consumo de agua se ha incrementado seis veces, cifra que es dos veces mayor al crecimiento de la población!

Vivimos en una región privilegiada de nuestro planeta, América del Sur tiene abundancia de agua dulce, recibe el 26% de las lluvias mundiales y posee la tercera parte de los recursos hídricos renovables, contando sólo con el 15% de la superficie del planeta y un 6% de la población mundial (PNUMA, 2003). En la Figura 1 se puede ver la realidad de todos los continentes.

El consumo excesivo del agua potable para múltiples usos nos deja claro que no estamos haciendo las cosas adecuadamente. En la pequeña escala, en el hogar, se podría pensar en reutilizar el agua en función de su calidad, como utilizar el agua de agua lavado de la ropa para lavar veredas o para la carga de la cisterna del inodoro. Regar las plantas con agua de lluvia o con el agua de lavado de verduras, lavar el auto utilizando un balde en lugar de la manguera, cerrar la canilla cuando nos lavamos los dientes, reparar las perdidas y goteos en el hogar, y tantas otras acciones!

El servicio sanitario local es responsable de la calidad de agua de red que llega a la puerta de tu casa, pero eso no garantiza que tomes agua potable. Es responsabilidad de cada usuario mantener el tanque y el sistema de distribución de agua en el hogar en condiciones. Para ello es aconsejable realizar dos limpiezas anuales del tanque de agua y asegurarse que materiales con que está construida la red de distribución sean los adecuados. En casas de construcción más viejas aún existen cañerías de plomo!

Muchas personas resuelven la problemática de la calidad del agua comprando agua embotellada, incluso algunos la prefieren al agua de red independientemente de su calidad. ¿Es esta una solución? Argentina es el segundo país exportador de agua en el mundo después de India, exporta más de 80 mil millones de m3/año. El costo del agua embotellada es, dependiendo la marca, 350 veces más cara que el agua de red de buena calidad, debido en mayor parte al costo del envase. De esta forma el agua embotellada no es accesible a toda la población, y la exportación va en detrimento de la distribución equitativa y de las reservas del recurso no renovable. Sumado a esto se generan toneladas de residuos provenientes de los envases desechados!

Hablando de envases… La primera solución que se nos viene a la mente es reutilizarlos, pero ¡cuidado! Debemos procurar prestar atención al tipo de plástico que elegimos al momento de almacenar alimentos y bebidas. Hay plásticos que son más seguros (siempre y cuando no se usen en el microondas). Te podes dar cuenta mirando en la base de cada recipiente el triángulo de reciclado, donde se detallan los números correspondientes a los distintos tipos de plásticos. Optá por el 2, 4 y 5 (PEAD, PEBD, PP). Siempre que puedas elegir el vidrio es la mejor opción.

Ahora replantéate: ¿Qué valor tiene para vos abrir la canilla y que salga agua de buena calidad?


Imagen: Densidad de Población y lluvias en el planeta

http://Fuente: http://aquabook.agua.gob.ar 

Esp. Prof. Viviana Colasurdo

Docente Investigador en la Facultad de Ingeniería de la UNCPBA. Integrante del Instituto Multidisciplinario sobre Ecosistemas y Desarrollo Sustentable. Tiene amplia trayectoria en calidad de aguas, se desempeña en la temática desde 1993 y desarrolla actividades de extensión relacionadas.

Dra. Ing. Paula Vitale

Docente Investigador en la Facultad de Ingeniería de la UNCPBA. Integrante del Centro de Investigaciones en Física e Ingeniería del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Desarrolló su tesis doctoral en tecnologías no convencionales para tratamiento de aguas residuales y actualmente participa de actividades de investigación y extensión relacionadas con calidad de aguas.