Las ideas de Darwin y su influencia en algunos pensadores argentinos

16 de Mayo de 2019


Las ideas de Darwin y su influencia en algunos pensadores argentinos

Expandir la mirada

Los deseos de expansión y conocimiento del mundo europeo sobre las Américas hicieron que se realicen gran cantidad de viajes entre ambos continentes para recabar información sobre los diversos tipos de recursos disponibles y posibles nuevos mercados de comercialización en estas latitudes. Es así como llega a la Argentina Charles Darwin con 22 años, en la figura de naturalista del bergantín de la Marina Real Británica HMS Beagle, comandado por el capitán Robert Fitz Roy de 26 años. Darwin llegó a la provincia en 1832, posteriormente regresó en 1833,  Desde allí comienza su aventura a caballo por la llanura pampeana, colectando material biológico vivo y fósil. Los hallazgos en Punta Alta, la Cordillera de los Andes, la Patagonia le sorprenden por la semejanza entre los animales extintos y los actuales. Es a partir de estos descubrimientos que Darwin comienza a gestar su Teoría de la evolución, que muchos años después condensa en su libro “El origen de las especies” publicado el 24 de noviembre de 1859.

Darwin representa un claro exponente de conocimiento de esa época, como así también una pieza fundamental en la producción científica de la Historia Natural. Con esta sucesión de ideas se inicia un nuevo paradigma científico que se impondrá en el siglo XIX, y que impactará al resto del conocimiento científico: el positivismo, que afirma que el conocimiento auténtico es el conocimiento científico y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación de las hipótesis a través del método científico.

Se inicia entonces el conflicto ineludible con la creencia religiosa tradicional y el debate a acerca de la teoría de la evolución por selección natural, aspecto que fue parcialmente cuestionado hasta la aparición de la teoría sintética en la década de 1930 (donde se descubre la unidad de la evolución: los genes), mientras que el origen común de todos los seres vivos, fue inmediatamente aceptada.

Las ideas de Darwin en el Río de la Plata

En la Argentina de fines del XIX, la figura de Darwin fue importante y se entrelaza con un contexto general de avance y consolidación de las ciencias, la organización del estado y una mentalidad positivista, no sólo en la cuestión científica, sino también en los aspectos políticos y culturales

La expansión del darwinismo en el Río de la Plata comienza a ser empleada por los nuevos grupos que conforman la avanzada intelectual de la generación del ochenta y ocurren en el marco de las disputas políticas por la conformación del Estado Argentino entremezcladas con controversias entre el clero católico y grupos anticlericales convencidos de la necesidad de abandonar el dogmatismo católico para entrar en la vía del progreso. Son tantos los adeptos a esta nueva corriente que entre 1877 y 1878 declaran a Darwin como miembro honorario en la Sociedad Científica Argentina y la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba.

Francisco Muñiz (1795-1871): No se conocieron personalmente con Darwin, pero intercambiaron saberes a través de cartas acerca de la vaca ñata. Las observaciones de Muñiz fueron consideradas por Darwin como un hallazgo de interés dentro de la lucha por la supervivencia y selección natural. Las vacas ñatas estaban impedidas de arrancar las hojas de los árboles debido a la disposición de su mandíbula, lo cual provocó su extinción. Esta desventaja que presentaban las vacas ñatas respecto del ganado común fue identificada por Muñiz en los informes que le enviaba a Darwin, donde se destacaba que las mismas no eran capaces de alimentarse de los árboles. Finalmente, en años posteriores, se conoció que las vacas ñatas no eran una especie diferente, sino que se trataba de una atrofia nasal denominada "prognatismo” producto de una mutación genética. Con el paso del tiempo y debido a la intervención del hombre que evitó la reproducción de ejemplares que padecían esta malformación dejaron de verse las vacas ñatas.

Su mayor descubrimiento paleontológico fue el Smilodon, un tigre fósil, que en su momento fue nombrado como Muñi-felis bonaerensis, en su propio honor. Además, fue un médico de renombre.

William. H. Hudson (1841-1922): Fue el primer lector en suelo argentino de “El origen de las especies” tuvo que leerlo 2 veces y dejar de lado sus creencias religiosas para comprender la teoría.  Fue escritor, naturalista y el mayor ornitólogo de nuestro país. Hudson no tuvo una gran relación en el ámbito académico, no fue un científico de formación erudita, sus escritos, más allá de la importancia literaria de sus novelas; se basaron en lo que observó directamente en su amada llanura pampeana desde niño, y de las que extrajo posteriormente notables y valiosas conclusiones. Es considerado también precursor de la ecología, al ser nombrado en 1889 como miembro fundador de la Royal Society for the Protection of Birds, la primera institución dedicada a proteger a las aves cuyo plumaje se utilizaba para adornar vestimentas. En 1916, fue nombrado como el primer socio honorario, al constituirse la Sociedad Ornitológica del Plata, hoy conocida como  Aves Argentinas.

Florentino Ameghino (1854-1911): Contando con la colaboración de su hermano Carlos, se dedicó al estudio de la fauna fósil de los mamíferos y llegó a descubrir cerca de mil especies nuevas. Su clasificación estratigráfica de la formación pampeana continúa teniendo validez. Llegó a dirigir el Museo Argentino de Ciencias Naturales. Influenciado por el espíritu positivista cientificista, progresista y evolucionista tuvo sus disputas con la religión católica y, defendió la idea (equivocada) de que el origen de la humanidad habría acontecido en Sudamérica.

Para Ameghino, las leyes que rigen el mundo físico son las mismas que valen para el mundo humano, tanto en el plano individual como en el político-social.

*Somos un grupo investigadores que trabajamos en el Área de Biodiversidad, Ecología y Gestión Ambiental en Agroecosistemas en el Centro de Investigaciones de Recursos Naturales del INTA Castelar.

  • Lic. Jimena Damonte

  • Lic. Laura Medero

  • Prof. Brenda Riera

  • Ing. Agr. Juan de Souza

Nos gusta compartir con la gente la magia que nos despierta la naturaleza en nuestro día a día. Con nuestras investigaciones y actividades en educación ambiental deseamos transmitir el mismo amor y respeto que tenemos por el ambiente. Aspiramos a realizar un cambio en la relación entre el ser humano y la naturaleza.