Llalawavis scagliai - Museo Municipal de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia

17 de Mayo de 2019


Llalawavis scagliai - Museo Municipal de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia

Es pieza holotipo y es el ejemplar más completo del mundo de las llamadas Aves del terror.

Fue descubierto por Fernando Scaglia, Matias Taglioretti y Alejandro Dondas en 2010 en la playa La Estafeta (General Pueyrredon) , está completo en un 90% e incluye los huesos completos del paladar, la tráquea, el cráneo, el oído y los osículos del ojo.

“Estas aves, hoy extintas, constituyen un grupo de aves originario de América del Sur, que vivió casi exclusivamente en este subcontinente durante la mayor parte de la era Cenozoica, desde el Paleoceno al Pleistoceno y que, luego, durante el GIBA (ver más detalles sobre este proceso biológico al principio del capítulo) lograron invadir América del Norte, y sobrevivir un tiempo más allí. La primer especie de fororraco reconocida, y la que le dio el nombre al grupo, fue Phorusrhacos. Los primeros restos de esta especie fueron descubiertos por Florentino Ameghino, quien en un primer momento los describió como un trozo de mandíbula que identificó como perteneciente a un mamífero xenartro. Sin embargo, pocos años después, en 1891, se reconoció que se trataba de un ave. Phorusrhacos medía unos 2,5 metros de altura y habría llegado a pesar 130 kilos, poseía un gran cráneo de 60 cm de longitud, de los que la mitad corresponden al pico, robus to y ganchudo, y que habitó en bosques y pastizales de la Patagonia hace entre 20 y 10 millones de años.” Publicado en Caminando sobre Gliptodontes y Tigres Dientes de Sable, EDULP, 2015

“Estas grandes aves carnívoras eran incapaces de volar, medían entre uno y tres metros de altura y llegaron a pesar más de 350 kilos, pero casi todas fueron veloces corredoras. Eran buenos depredadores y ocuparon la cúspide de la pirámide ecológica (es decir, no tenían depredadores), hasta los tiempos en que los modernos carnívoros placentarios llegaron a América del Sur. En ese momento que comenzó su declinación, finalizando con su extinción hace aproximadamente unos 1,8 millones de años AP (Pleistoceno medio).” Publicado en Caminando sobre Gliptodontes y Tigres Dientes de Sable, EDULP, 2015


Fotógrafo: Scaglia Fernando