MUJERES EN LA CIENCIA: GISEL ANDRADE y MARA PACHECO

02 de Julio de 2018


MUJERES EN LA CIENCIA: GISEL ANDRADE y MARA PACHECO

 

El estudio del patrimonio doméstico en la ciudad de La  Plata como base para su preservación. El caso de la casa compacta  racionalista: historia, características y situación actual

La conformación del espacio urbano de La Plata fue determinada por la vivienda individual. Una de las tipologías que, surgida en los años treinta,  proliferó y caracterizó la ciudad fue la casa compacta racionalista. Este tipo arquitectónico se transformó en un bien patrimonial, cuya subsistencia actualmente está en riesgo principalmente por la especulación inmobiliaria. Este trabajo propone el estudio de la producción de la Arquitectura Moderna en La Plata dentro del campo de la vivienda individual, que a causa de la llegada del racionalismo sufrió un cambio trascendental. Para esta investigación, se elaboró una propuesta metodológica que se basó en un relevamiento de estas residencias en la ciudad, para el cual se tomaron las cinco áreas características en el casco fundacional determinadas por el Código de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo del Partido de La Plata,  para luego efectuar un estudio tipológico y crear un Sistema de Información Geográfica con el fin de cruzar los datos adquiridos.

Nuestro trabajo tiene como objetivo brindar conocimiento acerca de los edificios, presentar conclusiones sobre su estado, sus usos, alteraciones y su valor patrimonial, y proponerlos como recurso para un turismo sustentable, a fines de potenciar su preservación. El período de estudio que se tomó para el proyecto comprende desde 1930 a 1960, ya que fue el momento en donde se difundieron y afianzaron los preceptos de la nueva arquitectura en la Argentina.

Las casas estudiadas son adaptaciones de las propuestas vanguardistas del Movimiento Moderno a lo propio del medio local. Además, representan invalorables testimonios de las nuevas ideas de la arquitectura promovidas en la década del treinta y reflejan una época de grandes transformaciones del país. Este estudio minucioso saca a la luz que muchos de los bienes seleccionados se encuentran fuera del Catálogo de Bienes de Valor Patrimonial elaborado por la Municipalidad, por ser ejemplos modestos o no formar parte de grupos homogéneos, con lo cual corren un doble riesgo. En primer lugar, ser reemplazados por edificios en altura debido a las normas vigentes sobre uso y explotación del suelo, y en segundo lugar, ser modificados por sus dueños que, a causa de la falta de conocimiento e información, podrían transformarlos alterando su identidad y su valor patrimonial. Esto nos lleva a reflexionar acerca de la revisión del catálogo en función de la inclusión de los bienes que a pesar de no ser grandes creaciones, cumplen un rol definitorio en el perfil urbano y en la historia de la ciudad. La posibilidad de un uso continuado en las viviendas provenientes de un pasado más o menos remoto exige grados diversos de adaptación ya que los modos o intensidad de usos, o bien los parámetros de habitabilidad y confort han variado notablemente durante el transcurso del tiempo. En cambio, las casas racionalistas al pertenecer al siglo XX se adaptan con cierta facilidad a la vida actual ya que fueron diseñadas con el espíritu de esta época, por lo cual no requieren de grandes intervenciones para su puesta en valor. En este sentido el análisis de las residencias en cuestión nos revela que la mayoría de los casos mantienen su uso original, presentan un estado de conservación bueno, no han sufrido grandes alteraciones que modifiquen su esencia y sus patologías son menores. Esto refleja que este patrimonio histórico y cultural de la ciudad, a pesar de su protección nula en muchos casos, se mantiene en vigencia; lo cual nos incita a fomentar  su investigación y difusión. Una de las herramientas para llevar a cabo estos objetivos es el aprovechamiento de este activo cultural como recurso turístico, mediante la creación de circuitos turísticos que las vinculen.

El turismo es uno de los medios más importantes para el intercambio cultural, ofreciendo una experiencia personal, no solo acerca de lo que pervive del pasado sino de la vida actual y de otras sociedades. Al ser rescatados y revalorizados, estos bienes brindarían beneficios que exceden los proyectos de construcciones nuevas. De esta forma no solamente se mantendría la memoria de la población, sino que se conservarían los valores ambientales y urbanos de la ciudad junto con sus barrios característicos.  

Este trabajo ha sido distinguido con el Primer Premio en el concurso  “Premio Bianual a la Investigación Patrocinada/CAPBA, 2017”, otorgado por el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires. CAPBA, Distrito I.

Gisel Andrade es arquitecta, egresó de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata. Realizo amplia cantidad de cursos y seminarios relacionados con los Sistemas de Información Geográfica y con la Conservación y Preservación del Patrimonio urbano arquitectónico. Asimismo ha participado en congresos,  jornadas y en proyectos de investigación afines con las temáticas planteadas. Por otro lado, ha publicado de manera grupal e independiente artículos en estas áreas. Actualmente trabaja en el Laboratorio de Investigaciones del Territorio y el Ambiente (LINTA – CIC) como Personal de Apoyo Adjunto.

Arqs, Gisel Andrade (giselandra@hotmail.com)

Mara Pacheco es arquitecta egresada de la  Facultad de Arquitectura UCALP. Es Maestranda de la Maestría en "Conservación, Restauración e Intervención del Patrimonio Urbano y Arquitectónico FAU - UNLP” y presenta variada formación de posgrado y publicaciones sobre el tema. Actualmente trabaja como  Personal de Apoyo Adjunto en el Laboratorio de Investigaciones del Territorio y el Ambiente (LINTA – CIC) y como docente en el área de Comunicaciones en la FAU – UNLP.

Mara Pacheco (marita.pacheco.arq@gmail.com)