MUJERES EN LA CIENCIA: SONIA LANZELOTTI

10 de Abril de 2018


MUJERES EN LA CIENCIA: SONIA LANZELOTTI

 

Conocer el pasado de la humanidad es el objetivo de la Arqueología. Pero no solamente un momento puntual del pasado, sino también su devenir. Es decir, las más diversas circunstancias que permitieron que la sociedad hoy sea tal cual la vivimos, es el objeto de investigación arqueológica.

Quienes habitamos en la provincia de Buenos Aires tenemos la suerte de poder retrotraer nuestros estudios a las sociedades más antiguas del continente americano, cuando el clima, la vegetación y las comunidades faunísticas diferían notablemente de las condiciones actuales. Nos referimos al Pleistoceno, período geológico que se caracteriza por un clima general más frío y seco que el actual, durante el cual habitaban nuestro territorio los grandes mamíferos actualmente extinguidos: la megafauna. El Pleistoceno finalizó hace 10.000 años atrás, dando comienzo al Holoceno, período en el cual nos encontramos actualmente.

Nuestros antepasados remotos convivieron con aquella megafauna del Pleistoceno. Y en este punto se vinculan la arqueología, la paleontología y la historia de nuestra sociedad. Justamente en la provincia de Buenos Aires y, más específicamente, en la cuenca del río Luján.

Desde fines del siglo XVIII y durante todo el siglo XIX el estudio de los fósiles (gliptodontes, megaterios, mastodontes, smilodontes y otros) procedentes de las barrancas del río Luján y sus afluentes, sentó las bases del conocimiento paleontológico mundial. Aquí se halló, en el año 1785, el primer megaterio completo, el cual fue remitido a España en aquella época, y se encuentra actualmente en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid. A mediados del siglo XIX se destaca la labor de Francisco Javier Muñiz (1795-1871), médico de profesión, que descubrió y describió numerosos nuevos especímenes también en la zona. Poco después surgieron los primeros paleontólogos profesionales y numerosos "coleccionistas de huesos", que se abastecieron de fósiles procedentes del río Luján. Los grandes museos europeos de los siglos XIX y principios del XX se nutrieron de estas colecciones, dando a conocer al mundo la extrañeza de esta fauna gigante que, a su vez, contribuía o contribuyó a desarrollar las nuevas teorías de la evolución biológica.

Durante esos mismos años en la cuenca del río Luján, Florentino Ameghino (1854-1911) realiza o realizaba sus primeros hallazgos sobre el "hombre fósil" y su cultura material, contribuyendo así al nacimiento de la arqueología argentina. Su libro “La Antigüedad del Hombre en el Plata” (publicado en los años 1881-1882) marca un hito en la historia de la ciencia argentina, puesto que en él se postula la coexistencia del hombre con la megafauna, vinculando así por primera vez la arqueología con la paleontología.

Varios años después el mismo Ameghino se lanza con otra propuesta: el origen americano de la humanidad. Basado en haber asignado a los fósiles de primates americanos una antigüedad equivocada (error comprensible para aquella época en que se estaban realizando los primeros estudios geoestratigráficos), toda la producción científica de Ameghino cayó en descrédito.

Tal vez por éso se discontinuaron abruptamente las investigaciones científicas en la cuenca del río Luján. Pero la riqueza arqueológica y paleontológica de la cuenca no se agotó durante el siglo XIX, sino que a lo largo de todo el siglo XX continuaron apareciendo nuevos materiales arqueológicos y restos de fauna, aunque la mayoría de ellos se insertó en el circuito amateur, y se encuentran dispersos en museos locales o en colecciones particulares.

En el transcurso de los más de 140 años que nos separan desde las primeras investigaciones arqueológicas en la cuenca del Luján, ha habido diversidad de enfoques e interpretaciones respecto del devenir de las sociedades prehispánicas de la región pampeana en general, dentro de la que podemos incluir a nuestra cuenca. Así, la comunidad científica ha probado a partir de otros numerosos sitios arqueológicos que el poblamiento inicial del actual territorio argentino se retrotrae al Pleistoceno, y estuvo a cargo de bandas de cazadores-recolectores de Homo Sapiens sapiens, de baja densidad poblacional que convivieron -efectivamente- con la megafauna de aquella época.

Hagamos un paréntesis: dentro de nuestra área de estudio, se encuentra el sitio Arroyo Frías (primer sitio arqueológico excavado por Ameghino entre 1870 y 1875), que ha sido fechado por el investigador Gustavo Politis hace pocos años atrás mediante C14 y que arrojó una edad de 12.250 y 10.975 años calendáricos AP posicionando a ésta como la edad mínima del poblamiento de la región, y convirtiéndose así en uno de los dos sitios con fechados sobre huesos humanos más antiguo de Argentina. Si bien es claro que este fechado permite pensar indiscutiblemente en la coexistencia del hombre con la megafauna (tema que hoy en día no se pone en duda), aún resta realizar investigaciones acerca de cómo ha sido esta relación entre el hombre y esta fauna gigantesca: ¿fue el hombre su cazador? ¿o fue su presa?, ¿o ambos? ¿tuvo que ver el hombre con la extinción de la megafauna? ¿en qué medida?.

Continuando con el conocimiento general acerca de las sociedades prehispánicas pampeanas, es a partir del Holoceno Tardío que se produciría un aumento demográfico en relación con la incorporación de nuevas tecnologías (arco y flecha, alfarería, arpones, etc.) que permitieron la explotación de nuevos recursos a la dieta (peces, fauna pequeña, etc.) y un incremento en la eficacia de las técnicas de caza. En estos momentos habría habido una disminución en la movilidad residencial, registrándose sitios de ocupación más prolongadas o con mayor redundancia ocupacional. Los arqueólogos que desarrollan su actividad en esta región aún no han llegado a un acuerdo respecto de algunos temas, tales como el rol que tuvo el guanaco en la subsistencia de las sociedades de la región a lo largo del tiempo. Pocos siglos antes de la llegada de los españoles, junto al advenimiento de las condiciones climáticas imperantes en la actualidad, habrían llegado grupos guaraníes de la región Noreste. También es aún poco el conocimiento que tenemos de las primeras sociedades pampeanas y del impacto que tuvo en ellas la llegada de los guaraníes, lo que responde básicamente a que la conquista española iniciada en el siglo XVI truncó los procesos socioculturales locales. Solamente contamos con registros parciales que surgen de la lectura de fuentes históricas, como la escrita por Ulrico Schmidel (cronista de la expedición de Pedro de Mendoza), y con la información que brinda el estudio del registro arqueológico.

Respecto de la historia posterior, es materia conocida: a la época colonial con sus relaciones interétnicas le sucedió el proceso de la Independencia y el desarrollo de la actual República Argentina. Todos los elementos arqueológicos y paleontológicos descriptos anteriormente conforman el Patrimonio Cultural de esta nación.

Retomando las investigaciones arqueológicas y paleontológicas, en los últimos años hemos podido reconstruir y registrar los lugares de procedencia de numerosos materiales arqueológicos y paleontológicos que se encuentran actualmente en diversos museos. Se identificaron y georreferenciaron un total de 119 sitios de interés patrimonial para la cuenca superior del río Luján. De ellos, 31 corresponden a Sitios Arqueológicos, 52 a Yacimientos Paleontológicos y 66 a lugares, sitios y monumentos históricos. De este modo se obtuvieron nuevos datos que permitirán avanzar no sólo en la caracterización de las sociedades del pasado, sino también, en estrategias de ordenamiento territorial que contemplen la dimensión patrimonial de nuestro presente.

 

Sonia L. Lanzelotti

Licenciada en Ciencias Antropológicas (Facultad de Filosofía y Letras - UBA) y Doctora de la Universidad de Buenos Aires en el área Arqueología. Es Investigadora del CONICET en el Instituto de las Culturas (IDECU-CONICET-UBA), Directora del Grupo de Estudios sobre SIG en Arqueología Paleontología e Historia (SIGAPH-UNLu) y docente del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Luján. Además de su rol de investigadora, ha participado durante varios años en la organización de actividades de difusión y divulgación sobre patrimonio cultural para la Noche de los Museos y la Semana Nacional de la Ciencia y la Tecnología en los diversos partidos que integran la cuenca del río Luján. Su tema de investigación principal refiere al uso del espacio prehispánico y la construcción del paisaje en provincias de noroeste argentino y la región pampeana.

 

Foto: Colección Ameghino en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata, relocalizada en el año 2016.

Créditos: Lic. Gabriel Acuña Suarez